En medio de su proceso de reorganización judicial y en plena investigación por supuesta colusión entre operadores de casinos, Enjoy confirmó su renuncia anticipada a los permisos de operación de los casinos en Viña del Mar, Pucón y Coquimbo, según consta en sus estados financieros auditados al 31 de diciembre de 2024, presentados ante la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Según información del medio local Diario Financiero, las tres sedes de la empresa le significan fuertes gastos, con permisos por varios miles de millones, por lo tanto, se especula que la decisión se tomó teniendo en cuenta la difícil situación económica que atraviesa la firma.
Esta, a su vez, fue informada mediante los estados financieros de Enjoy, citados por DF, donde se detalló que la solicitud fue realizada el 24 y 26 de febrero y, hasta el momento, estaría en análisis de la Superintendencia de Casinos de Juego (SCJ). Con fecha 18 de marzo de 2025, la SCJ emitió los Oficios Ordinarios N°485, 486 y 487, en los que solicita a las sociedades operadoras antecedentes adicionales en complemento de la solicitud. A la fecha de emisión del informe económico de Enjoy, el 31 de marzo de 2025, las solicitudes de renuncia a los permisos de operación se encuentran en evaluación y no ha habido pronunciamiento por parte del regulador.
El retiro de Enjoy deja un impacto inmediato en los ingresos municipales de las ciudades donde se encuentran estos tres importantes establecimientos de juego. En 2024, Enjoy Viña del Mar registró ingresos por impuestos de CLP21.829m (USD23m), Enjoy Coquimbo CLP12.798m (USD13m), mientras que Enjoy Pucón distribuyó CLP5.874m (USD6.2m). Los montos agregados a nivel de industria se dividen en impuesto específico al juego, destinados a los gobiernos regionales y municipalidades para el financiamiento de obras de desarrollo; otra parte está asociada al pago de IVA por los ingresos del juego; y otra parte corresponde al impuesto por entrada a las salas de juego, que se destinan a los fondos generales de la nación.
Otro punto importante citado por DF es la modificación a la normativa que permite a los casinos pedir término a las licencias, sin necesidad de pagar boletas de garantía. En este sentido, se permite a las operadoras administrar un casino por tres años máximo, mientras que realiza un nuevo proceso licitatorio.
De acuerdo a fuentes de la industria consultadas por el medio chileno, Enjoy era el único operador al que le convenía renunciar a sus permisos de operación, ya que así lograría deshacerse de las licencias Coquimbo, Viña y Pucón, adjudicadas en 2018, que le generan gastos.
Por la operación en Viña del Mar, Enjoy debe pagar 831.123 Unidades de Fomento (UF), cifra que equivale a casi CLP32.000m (USD32m). Por Coquimbo, Enjoy desembolsa UF 481.501 lo que significa más de CLP18.000m (USD17m) y en Pucón, UF 121.000 equivalentes a más de CLP 4.000m (USD3,9m).
Ante la imposibilidad de seguir pagando las licencias y considerando que la de Viña del Mar vence en 2036 y que la de Pucón y Coquimbo expiran recién en 2037, la compañía impulsó las conversaciones con las autoridades de Hacienda para poder renunciar a las licencias sin que les cobraran las boletas de garantía, beneficio que antes no existía.
En cuanto a sus resultados económicos, Enjoy registra pérdidas recurrentes en sus operaciones, tiene capital de trabajo negativo y déficit patrimonial al 31 de diciembre de 2024, según incide su informe económico auditado. Por tanto, continúa el informe, requerirá del cumplimiento de los términos del acuerdo de reorganización judicial para respaldar la continuación de las actividades comerciales de la sociedad. “En consecuencia, estos eventos o condiciones indican que existe una incertidumbre material que puede generar una duda sustancial acerca de la capacidad de la sociedad para continuar como un negocio en marcha”, insiste el informe.
fuente https://focusgn.com/03